Salmo 23 - Dependencia absoluta, el secreto de una vida feliz
Muchas personas se aferran a este Salmo sin necesariamente tener a Dios como el Señor de sus vidas, pero la realidad es que para poder ser feliz necesitamos decir como el Salmista: “Jehová es mi pastor”. Si tú tienes a Dios como tu pastor, entonces este Salmo es para ti.
Piensa en tus necesidades diarias, las vitales: alimento descanso, agua, fortaleza, dirección... Pues bien, tu Pastor dice que él va a suplir todas y cada una de esas necesidades básicas y necesarias. Leemos en los siguientes versículos:
Salmo 23:1-3
"Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre".
No se trata solamente de las necesidades mencionadas en estos versículos, sino que en los siguientes vemos que se suman necesidades de alimentación, protección frente al peligro, compañía continua, dirección vital, corrección a tiempo, defensa y favor ante nuestros enemigos y bendición:
"Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando" (vers. 4,5).
Y el ultimo versículo lo llena todo: una guía continua, una relación eterna llena de plenitud. Aquí esta la felicidad que necesitamos:
"Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días" (vers. 6).
Esto es lo que tiene el buen pastor para nuestras vidas: Abundancia, protección y eternidad segura.
Es Dios quien:
Nos cuida
Nos suple en las necesidades
Nos da descanso
Nos guía
Nos unge
Nos capacita
Nos llena de bien y misericordia
Nos da una eternidad preciosa y segura...
¿Te das cuenta? Dependencia absoluta, el secreto de la felicidad.
Verónica Rodas
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